Seguimiento, a través de información publicada en prensa digital, de la evolución de la Crisis y su impacto social
martes, 29 de noviembre de 2011
Resumen semana IV de noviembre de 2011
jueves, 7 de abril de 2011
Resumen semana IV de marzo de 2011
La Guerra de Libia parece ser que no va a ser tan corta como se planteaba a su comienzo y ya llevamos dos semanas de bombardeos. Los rebeldes, que todavía no sabemos quienes son, se quejan de que la OTAN no está actuando a la velocidad necesaria. Lo que a lo mejor no saben esos rebeldes es que en Occidente sus guerras también pueden derrocan gobiernos europeos. Pese a esa aquejada lentitud, los daños colaterales por los democráticos bombardeos de la OTAN siguen en aumento.
Sarkozy está que no para. La derrota en la elecciones municipales le han servido, como si no tuviera suficiente con una, para participar en otra guerra africana, para que no se nos olviden cuales fueron sus colonias. El cacao parece ser el desencadenante de esta nueva guerra pero se sigue hablando de eso que llaman democracia. Miedo nos dan las elecciones que se celebrarán, en principio, el 24 de abril en nuestro querido Chad.
En Estados Unidos, la ley antisindical sigue adelante, la pobreza en aumento y ya empieza a hablarse, y no en medios excesivamente sensacionalistas, de la posibilidad de una revuelta popular en el corazón del imperio al estilo norafricano.
En España, como en la transición, los guerrilleros de Cristo Rey atacan los teatros, las feministas se quitan los sujetadores, la corrupción ya casi no entra en el mapa de país y los jóvenes y no tan jóvenes salen a la calle para protestar, ya que parece ser que no somos tan ninis como nos han querido etiquetar. Esperemos que esta vez no perdamos la oportunidad.
En Islandia, la revolución silenciada, la que no nos quieren mostrar, sigue avanzando.
Y llega abril, mes de amores y revoluciones.
Tan sólo en 168 horas..
domingo, 27 de marzo de 2011
Resumen semana III de marzo de 2011
El mundo se acelera y, con ell0, la crisis por lo que las noticias sobre ella se esfuman transcurridos unos pocos segundos, Occidente no espera, no analiza, no recapacita. Nos vemos en la obligación de hacer, a partir de ahora, un breve balance semanal de las noticias más transcendentales.
En Libia, la revuelta popular que comenzó en febrero ha pasado de ser revuelta a ser una conquista de la OTAN, capitaneada por el nuevo Napoleón, de la misma manera que Gadaffi pasó de colega a tirano.
La opinión pública, influenciada por los medios de comunicación, los grandes filósofos españoles y la rapidez con la que se ha gestado la hazaña, no se ha mostrado tan contraria como lo ocurrido en 2003 . Aún así, no todo el mundo es tan ambiguo y se han convocado manifestaciones para condenar esta nueva guerra imperialista.
El resto del mundo árabe sigue con el estomago revuelto y la forma para acabar con ese dolor, a veces, es dar patadas a su propio estómago, otras ceder y darles de comer, aunque la comida pueda estar envenenada. Estaremos especialmente expectantes de lo que ocurra en Siria y la reacción que tenga su vecina Turquía.
Mientras en España, como si quisieran darnos argumentos para fundamentar la crisis política existente, los políticos nos siguen dejando perlitas y, mientras hace unas semanas asaltaban las pensiones de los trabajadores, durante ésta se han encargado de blindar las suyas y de seguir llevando medidas de ajuste hacia los demás.
El FMI estará con un cosquilleo en la tripa cual adolescente enamorado al enterarse de la dimisión Sócrates en Portugal. En España, en vez de cosquilleo sienten temblores.
En Inglaterra, a diferencia de España, los recortes sociales impulsados por el Gobierno no pasan desapercibidos y las calles de Londres nos demostraron que lo sucedido en el mundo árabe no es tan difícil de que suceda en Europa.
Por último, la población de nuestro querido Estados Unidos, sigue a lo suyo.
Tan sólo en 7 días...