Seguimiento, a través de información publicada en prensa digital, de la evolución de la Crisis y su impacto social
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Colosal saqueo de dinero público
Leer en El País
viernes, 25 de noviembre de 2011
Nietos del Rey: en preescolar y accionistas de una consultora

Los dos hijos mayores de los duques de Palma tenían a su nombre, con 3 y 4 años, el 33% de una patrimonial ya extinguida.
La Infanta Cristina de Borbón no es la única de la familia cuyo nombre aparece en las empresas vinculadas al Duque de Palma. Entre las ocho mercantiles en las que Iñaki Urdangarín ha participado o figura aún, bien como consejero o como accionista, está la sociedad patrimonial Namaste 97, una SL creada el 1 de enero de 2002 y actualmente extinguida. Entre los accionistas de esa firma estaban los dos hijos mayores de los Duques de Palma: Juan Urdangarín de Borbón y Pablo Nicolás Urdangarín de Borbón, nacidos en 1999 y 2000 respectivamente. La madre, Cristina de Borbón, tenía a su nombre 1.000 acciones de esa sociedad, que representaban el 33% del capital social, según constaba en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.
lunes, 18 de abril de 2011
El triunfo del morbo y la confusión
IRENE LOZANO
De la mano de gestores convencidos de que el negocio periodístico no difiere mucho de la venta de tornillos, el beneficio ha ido ascendiendo en la escala de prioridades hasta acomodarse en el corazón de las redacciones. Cuando el dinero ocupa la imaginación periodística, se recurre a atajos seguros que tiene que ver con viejas pulsiones del ser humano, aquellas que con tanto éxito satisfacía la revista Pronto en su sección de "Mundo Insólito".
La confusión empezó cuando los gestores de prensa decidieron llamar "producto" a sus publicaciones. Un periódico no es un producto, es un servicio. Y no un servicio cualquiera, sino el que se presta a los ciudadanos para contribuir a su información y su criterio en cuestiones de interés para la sociedad.
Sin una conciencia clara de la responsabilidad social de la prensa, sin otro objetivo que el afán comercial, no solo la profesión pierde su sentido, sino que puede arrastras con ella a un país entero. En palabras de Pulitzer: "Una prensa capaz, desinteresada y solidaria, intelectualmente entrenada para conocer lo que es correcto y con el valor para perseguirlo, conservará esa virtud pública sin la cual el gobierno popular es una farsa y una burla. Una prensa mercenaria, demagógica y corrupta, con el tiempo producirá un pueblo tan vil como ella".